martes, 15 de noviembre de 2011

Circular por la Sierra de Lijar (Cádiz) Nov/11






Bonita ruta circular la que hemos hecho en este día otoñal. Daremos toda la vuelta por la Sierra de Lijar, andaremos unos 22 km, 1100 metros de desnivel acumulado, y casi ocho horas de ruta.
Sin lugar a dudas, si hay algo que destaca en eta ruta, son las espectaculares vistas que iremos disfrutando durate todo el recorrido. La Sierra del Pinar con sus picos San Cristobal y Torreón, y junto a él, el Peñón de los Toros y Sierra Margarita. Un poco antes y bajo sus pies el embalse de Zahara junto a la localidad del mismo nombre. Por otra parte y dirección Ronda, El lagarin y las Grajas, ya haciendo frontera entre Cádiz y Málaga. Y allá, más a lo lejos la Sierra de las Nieves.
Hacia Sevilla el Peñón de Zaframagón, El Terril y el Algámitas, la Sierra de Morón, la Sierra de Montellano. Y a lo lejos, los pueblos blancos salpicados entre tanta ondulación de pequeños montes. Y como no, Olvera,  que casi en los límites con Sevilla destaca por su blancura y por su majestuoso castillo presidiendo el pueblo.
Y nosotros aquí, para disfrutar de todo esto.


De este modo, quince compañeros del club nos damos cita a las 7 a.m, y tras el correspondiente desayuno nos dirigimos hacia localidad de Algodonales (que no entraremos en ella). Cogeremos la carretera que nos dirige hacia Olvera, y una vez pasado el túnel, a unos tres kms giraremos a la izquierda por una pista de tierra, en la que una indicación nos marca "Monesterelejo, Lijar, orihuela". A unos 500 metros nos llevará a la pequeña área recreativa de "Los Nacimientos". Aquí dejaremos los coches. 


Son las 9 a.m. Corre un fuerte viento, pero por suerte no hace nada de frío. Hace una temperatura agradable, y en un principio sin amenaza de agua. Un día perfecto para andar.
Estamos a una altura en torno a lo 400 m. Subiremos hasta los 850 m, y después, nos mantendremos con subidas y bajadas de hasta 250 m.





Una vez preparados y ataviados con todos los meneteres para la ruta, nos dirigimos hacia la cancela que hay junto al área recreativa.


Una vez pasada, cogeremos el sendero que sube por la parte derecha (un poste nos lo marca).


A los 600 m, nos encontramos con una bifurcación, nosotros tiraremos por la derecha. A  la vuelta vendremos por el de la izquierda.


Ahora tendremos un fuerte repecho (400 m), que cada uno subirá a su ritmo, y con más o menos "resoplios". Las vistas empiezan a ser espectaculares.


Olvera al fondo, con algún que otro cortijo disperso por los campos.

Hacia el otro lado vemos un impresionante barranco. Podemos incluso distinguir en frente el sendero por el que regresaremos.
Mientras, los buitres planean a sus anchas.





Transcurrido una hora desde que iniciamos la ruta, llegamos a este bello mirador.


Decenas, cientos, o quizás miles de madroños adornan este paisaje. Hermosos frutos, suculento sabor, y agradable paladar. A cada paso, las bocas hambrientas masticaban y masticaban este exquisito manjar.


Cornicabras, encinas, alcornoques, madroños .......... Toda una amplia gama de típica vegetación mediterránea.


Diez minutos después otro desvio, nosotros vamos dircción a La Muela. El sendero de la izquierda nos llevaría hasta la cumbre de Lijar (1050 m).


Poco después una pasarela nos protege a nuestro paso. La caida vertical es impresionante.
A nuestra derecha ya podemos ver la localidad de La Muela.



En este tramo del sendero, la humedad se concentra en cada rincón, y la umbría provoca la creación de líquenes y musgos.


Las curiosas formas de algunas rocas, de algunos árboles, y de algunas peñas, hacen  que el disfrute sea mayor. Bellas estampas a cada paso que damos.






Ya estamos llegando al final del primer tramo de nuestro trayecto.
Aquí un curioso canchal de piedras, y que año tras año ha ido demoliendo



6,5 km, este primer tramo. Algo más de dos horas y cuarto. Hemos ido a un paso tranquilo, sosegado, y sobre todo disfrutando de las vistas, el paisaje ....................!Ah!, y comiendo madroños.


Ahora durante tres kms y medio avanzaremos por esta pista (desde el 3,5 hasta el 7).




Aunque estamos subiendo (unos 250 m de desnivel), al ser pista y prolongado tampoco se hace penoso.


Cuando llegamos al km 6,5 la pista se divide en dos, nosotros tiraremos hacia el mirador de Levante.


500 metros después llegamos a un collado, que por cierto, con unas vistas espectaculares.
Aquí, aprovechamos para hacernos una foto de grupo, y hacer una pequeña pausa de cinco minutos.
Son las 12,30 horas, esto quiere decir que llevamos tres horas y media de ruta.





A partir de aquí cogeremos el sendero que baja dirección a Algodonales.


Impresinantes vistas: El Lagarin y las Grajas.


La Sierra del Pinar, el embalse de Zahara ......


Algonales allá abajo.


Una vez en la pista, la seguiremos de frente, dejando a nuestra derecha el sendero que baja hacia Algodonales.

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Ahora hay que estar muy atentos, pues después de unos 20 minutos de avanzar por la pista, en la parte izquierda sale un senderillo (indicado con hitos de piedra) que será nuestro siguiente objetivo. 



Diez minutos después llegamos a este delicado paso, en el que casi pegados a la pared, tendremos que avanzar con mucha precaución.




Son las 13,30, buena hora para comer. !Y que mejor sitio que este¡


¿Hay algún restaurante con mejores vistas que ésta?, y además económico.


Tras media hora de degustar nuestro exquisito manjar: Primer bocata, segundo bocata y postre.
En pie, que seguimos la ruta.




Seguimos rodeando la Sierra de Lijar. Ahora ya empezamos a ver de nuevo el pueblo de Olvera allá a lo lejos.



De pronto, vemos un espléndido lugar para fotografiarse.
Aunque parece algo delicado y peligroso, y sobre todo de vértigo, se puede pasar. Así que Juan Clemente y yo nos dirigimos a esta pequeño enclave para  inmortalizar este bello lugar.









Frente a nosotros, un impresionante madroño. Cargado de frutos, bien rojos y maduros, ideales para saborear y comer. Pero eso si, antes le haremos alguna fotografía. 




El sendero ahora nos desemboca en una pista, la bajaremos hacia la izquierda.



A los pocos metros (hay que estar atentos), en la parte derecha junto a un árbol sale un senderillo que nos llevará hacia abajo.


Un hermoso mirador hace que disfrutemos de unas maravillosoas vistas de toda la zona.






Ya solo nos queda bajar los 300 metros de desnivel que nos separan desde este mirador.

En poco menos  de una  hora habremos llegado al área recreativa de los Nacimientos, en donde dejamos los coches


A nuestro paso, algunas rocas de gran altura, y simulando figuras petreas, dan un encanto a nuestra bajada, que por cierto alguno que otro ya va notando el cansancio de tantos kilómetros en las piernas.


Hermosa ruta, con unas excelentes vistas.
Ya ves, tantas veces he pasado por aquí abajo (cerca de Algodonales) que sin saberlo, escondía tanta belleza.
Pues si, son tantas las cosas cercanas (el mundo es cercano) a nosotros que no conocemos, y que no conoceremos aunque viviésemos cientos de años.
.......... Pero sin parar; algo al menos llegaremos a descubrir.