lunes, 28 de noviembre de 2011

Subida al Tunio (1330 m ) y Palo (1400 m) P.N Grazalema Nov/11




....... Y digo yo. ¿Que se puede hacer en este soleado sábado del mes de Noviembre?, dicho y hecho: a subir montañas.




En esta ocasión nos unimos siete compañeros-montañeros del club (Carmina, Juan C, Felix, Pepe, Jose L, Victor y el que escribe). La intención es subir al Tunio (1330 m) y al pico Palo (1400 m). Para ello recorreremos unos 20 km, 8 horas de pateo y unos 1200 m de desnivel acumulado.
Al Pico Palo lo podemos ascender directamente desde los llanos de Libar, pero nosotros, a sugerencia de Carmina lo haremos desde más lejos. Desde el mirador de Benaojan.




Pasado Benaoján, dirección Cortes de la Frontera, y antes de llegar a la Cueva de la Pileta, nos encontramos en la parte izquierda con el mirador de Benaoján. Aquí dejaremos los  coches.
Son las 9,45 horas, un sol radiante, y situados a unos 600 m de altitud.

Justo en frente del aparcamirnto, una cancela. Por ahí tiraremos. 


A unos 300 metros nos encontramos con un caserón, donde parece se refugian las bestias.



El senderillo va ascendiendo unos 150 m de desnivel, por una zona húmeda y llena de palmitos.


Media hora después llegamos a las ruinas del cortijo de  Monteprieto, al que vemos, como una pista de tierra llega hacia él. Y detrás el pico Ventana (1298 m), en la Sierra de Juan Diego.
Nosotro cogeremos la pista hacia la izquierda.




Tras avanzar durante cinco minutos (hay que ir muy atentos), en la parte derecha sale un senderillo, por el cual tiraremos.



Poco a poco iremos ascendiendo por un sendero perfectamente marcado y empedrado. Detrás de nosotros vemos el cortijo allá abajo


Quince minutos después, nos encontramos con una bifurcación de senderos (está marcado con una flecha roja). Hacia la derecha nos llevaría a los llanos de Libar y al Pico Ventana, nosotros tiraremos por la izquierda. Nuestro compañero Juan nos hace las indicaciones de los distintos senderos.





Una vez llegado a un pequeño llano, donde posiblemente habrán caballos pasteando, pasaremos una pequeña corraleta de piedras, y a la derecha divisamos el monte Prieto (1242 m).



Nos dirigiremos hacia el puerto que separa las dos moles.
Sin camino, ni señal alguna, iremos ascendiendo los casi 400 metros de desnivel a "saco" y cada uno a su ritmo. La subida es fuerte, y cada poco tenemos que recuperar el aliento.


Allí detrás vemos el pico Ventana.


El camino se convierte en un lapiaz de rocas, donde a veces con dificultad debemos sortear. 


Entre tanto, las águilas sobrevuelan nuestras cabezas, y con su elegante planeo hacen que disfrutemos, y de algun modo nuestro esfuerzo se vea algo reconfortado.



Una pausa para el  reagrupamiento, algún compañero va algo resagado.

..... Y allá vamos, otra vez para arriba.



Vaya cuestón. Y además !ojo¡ con las piedras, que muchas se mueven al pisar.



!Uff¡ por fin, ya estamos aquí arriba, en el puerto.
A pesar de todo, hemos marcado un buen ritmo. 45 minutos en subir.


.... Pero todavía no hemos llegado al Tunio. Lo vemos allá al fondo, una pequeña muela en la parte central. 



Allá abajo, los llanos de Libar, y frente a nosotros la Sierra de los Pinos, el peñon de Libar, y el Salamadre.
!Que vistas más impresionantes¡


Pero antes de llegar, una buena bajada (unos 150 m de desnivel), que después tendremos que subir.



Cada vez más cerca, y cada vez más impresionante.



Lo atacaremos por la parte izquierda, y con mucha precaución, tendremos que utilizar las manos para trepar esas pequeñas paredes de rocas




Algo menos de una hora hemos tardado en llegar desde que abandonamos el Puerto. Tres horas desde que iniciamos la ruta. 



Hermosas vistas de todas las sierras.
Aprovechamos para hacernos algumas fotillos y de paso tomar alguna fruta. 


Detrás de mi, nuestro siguiente objetivo, el pico Palo.



Allá abajo los llanos de Libar.


Bueno. Hora de bajar.
El destrepe es algo delicado, así que lo haremos con mucha precaución.


Una vez abajo saltaremos la alambrada para dirigirnos al Pico Palo.


Y  junto a esta, las Pilas de tunio.



Son seis pilas en total las que se encuentran en esta zona.
Éstas fueron realizadas para fabricar hielo en los años de sequía y solucionar la escases de nieve.
Para ello se subía agua desde la fuente del Saucillo (en los llanos de Libar) y se vertía en las pilas, para que el frío de la noche las convirtiera en hielo. Al día siguiente se extraia y se trasladaba a los pozos de nieve.


Y junto a ellas la imagen más curiosa. La cara del Tunio.
Una caprichosa obra de la naturaleza hace que la esosión y los siglos den esta imagen al ver de perfil esta gran roca.


Ahora ya nos dirigimos hacia el Pico Palo, el cual lo alcanzaremos en unos 45 minutos.
No hay ninguna vereda, y el terreno está  muy erosionado.
De este modo, entre rocas, algunas grandes y otras pequeñas afiladas iremos avanzando con mucha precaución. 



Deberemos hacer una bajada de unos 150 m de desnivel, hasta llegar a un pequeño collado.
Durante el trayecto dejaremos atrás algunos pozos de nieve


Bueno, ahora toca subirlo.
Al fondo vemos la Sierra Crestellina. E incluso se divisa la silueta del Peñón de Gibraltar.


Un último esfuerzo y ya estamos arriba.
En poco tocaremos el vertice geodésico del Pico Palo (1400 m)



Son la 14,15 H.
Hemos tardado cuatro horas y media en alcanzar la cumbre.
Nos merecemos un bocata y algo de liquido.

Las vistas alrededor de nosotros son espectaculares. Hacia el Sur: Sierra Bermeja, Sierra Crestellina, El Peñón de Gibraltar, el Hacho de Gaucín. Hacia el Oeste La Sierra de las Nieves, Ronda, el valle del Genal.
Hacia el Este la Sierra de los Pinos, El Salamadre, el Peñón de Libar. Y hacia el Norte la Sierra del Pinar con el San Cristobal, El Torreón, La sierra del Endrinal con el Reloj y el Simancon. La Sierra de Lijar, El Lagarin y las Grajas ......................, incluso muy a lo lejos el Peñón de Zaframagón, Olvera, y la Sierra de Moron y Montellano.



Frente a nosotros el Martín Gil (1396 m). En poco más de una hora se hubiera alcanzado.
Sería muy tarde, y sin lugar a dudas nos cogería la noche. Así que lo dejaremos para otra ocasión.


Tras media hora de saborear nuestro exquisito manjar, empezamos a bajar.


Carmina sugiere no volver por el mismo sitio, sino buscar la pista que viene desde Cortes de la Frontera dirección a Benaojan, y casi paralelo a la carretera que une ambas localidades.
Pero ¿Por donde bajar?



Intentamos ir bajando, mirando hacia la localidad de Jimera de Libar.


Pero los cortados eran demasiado verticales para hacerlo por allí.
Así que seguimos avanzando y a la vez bajando, pero con mucha precaución, ya que una mala colación de pie y para abajooooooo¡


¿Quizás por aquí ya?, mira perplejo Juan.


Por este canuto bajaremos. Pero bien agarrado a la roca, y si hace falta, culete al suelo.



Por fin, ya estamos abajo. De allí arriba venimos.


Hemos desembocado en una Era junto a una impresionante balconada con unas vistas espectaculares del pueblo de Jimera de Libar y el valle del Guadiaro.
Algo más de una hora en bajar hasta aquí.



¿Donde está la pista que hemos visto desde arriba?
Teoricamente es la que tendriamos que coger.
Así que como no está, seguiremos por los senderillos de cabra con dirección a Benaojan.


Me acerco para ver una pequeña bajada de agua que escucho al pasar.


Entre una pared de rocas veo esta pequeña cascada.


Por fin, la pista que nos llevará al cortijo de Monteprieto.
En algo menos de una hora y media habremos llegado a nuestro fin de ruta.


De frente el Pico Ventana.


El sol empieza a caer, y las sombras nos ivaden.
En el otro lado, figuras de piedra y roca hacen volar nuestra imaginación.
Esto ya va llegando a su fin.

Hay rutas buenas, otras muy buenas, pero esta ha sido algo más, ha sido perfecta.
Si, perfecta por su recorrido, por su paisaje, pos sus vistas, y como no, con una muy buena compañía.
Hasta la próxima, que seguro que será en las montañas.


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