viernes, 6 de febrero de 2009

Pico Castillejo y Concha (S.blanca-1230m,1270 m) Abril/07



SUBIDA AL PICO CASTILLEJO Y CONCHA, SIERRA BLANCA ( MALAGA)

MARBELLA VISTA DESDE EL CIELO



Una visión bien distinta de la costa del sol, de Marbella, y de sus grandes placeres y manjares. Desde aquí, desde lo alto, desde el pico de la concha, todo se ve más claro, Marbella allí abajo no deja de ser lo que es, un enorme complejo turístico de ruido y gentío. Aquí arriba, el silencio, la paz, el sosiego invade nuestro ser. Costa y montaña en un mismo sitio, dos lugares bien distinto, contraste de placer y de paz. Yo antes en la costa, ahora en la montaña, y mañana ??.

Datos de interés:

Ubicación: San Pedro de Alcantara-Ojén ( Málaga), Sierra Blanca.
Recorrido total: 21 km
Lugar partida: Ref. de Juanar (848 m )
Pico Castillejo: 1230 m
Pico la Concha: 1270 m
Desnivel Acumulado: 1000 m
Duración: 9 horas
Dificultad: Alta, largo recorrido.
Fecha: 13-04-07
Grupo senderismo y montañismo: http://www.senalycamino.es/


Desde San Pedro de Alcántara, dirección a la localidad de Ojén, una pequeña carretera plagada de curvas nos llevará al refugio de Juanar.
Situado a 848 m de altitud, un grupo de montañeros, compañeros y amigos nos disponemos a patalear estas montañas y durante nueve horas disfrutar de los grandes placeres que nos deparará.

Manolo, Julio, Irene, Carmen, Rosa, Juan, Josefa, Alejandro, los coordinadores Rafael y Manolo y un servidor, con mochila a cuesta, bastones, y con un gran amor hacia las montañas empezamos la ruta.
Desde el citado refugio y volviendo por la carretera hacia atrás, a unos 300 metros, un pequeño sendero en la parte izquierda, nos llevará hacia el pico Castillejo, nuestro primer destino.


La senda empieza a subir bruscamente, el sol aprieta, y poco a poco nos vamos desprendiendo de alguna que otra ropa. Al final de esta serpenteante cuesta llegamos a un gran hito de piedras, que a una altura de 1080 metros, nos da una pequeña tregua para refrescarnos. Desde aquí una empinada cuesta en la parte izquierda nos llevará directamente al pico Castellejo. El camino, en partes sin marcar, con zarzas, jaras, y en tramos abriendo camino, poco a poco nos vamos
acercando a la cumbre. Ya casi en lo alto, una zona de pedregal, peña y grandes acantilados embellece el lugar. Con precaución, e intentando colocar nuestros pies y manos en todo hueco formado en las rocas conseguimos llegar. El viento azota fuertemente, las vistas de las montañas son espectaculares, estamos a 1235 metros. Inmortalizamos nuestros cuerpos con el “clip” de nuestras cámaras y empezamos a bajar.


Una vez en el hito comentado anteriormente, seguiremos por el sendero bien marcado en la parte derecha. Un camino cómodo, agradable y con buenas vistas nos lleva a una zona de pinsapos. Algunos en flor, con un color lila rojizo, contrastan fuertemente con el amarillo de las jaras salpicadas por el camino.


El sendero de arenisca, quizás por la influencia del mar, poco a poco se acerca a una bella dolina rodeada de grandes crestas, de grandes picachos y de un precioso lugar. Aquí el camino se pierde, no sabemos por donde tirar. Hacia derecha, izquierda, arriba, abajo, en distintos grupos dispersos y salpicados, conseguimos a lo lejos, muy a lo lejos ver un pequeño montículo de piedras. Por fin dimos con el camino. Avanzando primero por la dolina y después por una
pequeña cresta, el grupo de los once compañeros empezamos a tener sensación de sed, de hambre, de descansar. Como pensado para nosotros, un gran árbol nos cobija, con una enorme sombra nos refresca el lugar, y protegido del intenso calor, tomamos un refrigerio.


A partir de aquí, sin camino alguno empezamos a crestear. Una imponente “pared” casi vertical en forma de peña tuvimos que subir en el tramo primero. Con fuertes caídas a derecha e izquierda, la subida se tiene que hacer lentamente y con mucha precaución. Yo siguiendo los pasos de Manolo Ortega aprendo de él, Rafael, al final del cordal nos guía en la lejanía. Dos expertos montañeros, sin camino marcado, ellos se orientan, y abriendo camino entre las zarzas, poco a poco llegamos al final de la cresta.

La costa, Marbella. Allí abajo queda el mar. ¿ Que vistas ?.Aquí ya cogemos el sendero oficial que sube a la Concha y que viene desde el refugio de Juanar.
Atravesamos el desfiladero del lobo, un precioso lugar, donde el ancho del camino, en algunos tramos, ocupa prácticamente poco más que nuestros pies. ¡Que bonitas vistas!, nuestro esfuerzo merece la pena, ya que casi de forma permanente es recompensada por este espectacular paraíso.



Ya vemos el pico de la Concha, allí está. Abajo el mar, una línea ondulada nos dibuja toda la costa, detrás grandes montañas. Todavía queda treinta o cuarenta minutos hasta llegar al final, al pico de la Concha.
En un gran saliente, y a una altura de 1270 m, este pico embellece el lugar. El camino que llega hacia él va bordeando la cresta. Cada poco te tienes que detener, y alzando la mirada, recorres visualmente este impresionante lugar.Ya la bajada la hacemos de forma relajada por el camino oficial, fácil y marcado atraviesa un frondoso bosque de pinos, y poco más abajo un olivar aparece por sorpresa ante nuestros ojos.
Nueve horas de camino, nueve horas de felicidad, muchos minutos de sufrir, otros tantos de placer.
Sierra blanca, vecina de las Nieves, dos picos, Castellejo y la Concha. Un camino que los une, camino sin marcar.
Las montañas atraen, si, atraen hasta el final, altas y bajas, picudas y redondeadas, todas transmiten lo mismo. Una enorme paz.

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