jueves, 11 de diciembre de 2008

Roma Agosto/86


Roma, la ciudad eterna




Procedentes de Siena y tras una larga odisea en la que cogimos varios coches en auto stop, por fin llegamos a Roma.


El camping Flaminio fue nuestro lugar de pernoctación. Ya era tarde cuando llegamos, así que empezamos a organizar nuestro plan de ruta para el día siguiente,




 

 
Existe  un dicho popular que dice que se necesita más de  una vida para descubrir Roma (Roma non basta una vita). Pero en mi caso, yo anduve tres días por esta histórica tierra. Da para ver muchas cosas y para perderse otras tantas.
Ya hace algunos años, o mejor dicho, bastantes años, cuando visitamos por primera vez este hermoso país. Rondaba el verano de 1986. Poco después del desastre de la central nuclear de Chernovi. Recuerdo, que como gran parte de Europa estaba contaminada por las radiaciones, no nos atrevíamos a tomar según que alimentos. Así que de forma un poco ingenua acarreamos en nuestras mochilas varios paquetes de leche en polvo y algunos botes de vitaminas. En fin cosas del recuerdo.





Roma, es espectacular. Es romántica, fascinante e inolvidable, pero sobre todo es muy italiana.










Sus calles, sus plazas, sus monumentos, respiran siglos de historia. Roma ha sido la capital del mundo. Y así lo pueden atestiguar los muchos rincones, ruinas, palacios, y bellos edificios que encontramos por toda la capital.


Nuestra primera visita será el Coliseo. Éste anfiteatro, símbolo de la ciudad, es donde los romanos se entretenían contemplando y ¿disfrutando? con las batallas de los gladiadores.



Fue construido entre los años 72 y 80 D.C. Con un aforo de más 50.000 personas, sin lugar a dudas es el lugar más visitado d Roma. En su interior, el Podium, con una terraza frente a las gradas, era el lugar que se reservaba para emperadores, senadores y personalidades.


Muy cerca, el foro Romano, antiguo centro comercial, y religioso de Roma. Está construido en lo alto del valle de los montes capitolino y Palatino. Fue construido a lo largo de 900 años. Es interesante subir a la ladera del monte Capitolino para disfrutar de unas excelentes vistas.


La empedrada y solemne Vía Sacra, deja a ambos lados La Curia y la basílica Aemilla.


El arco di Settimio Severo, el templo di Saturno, el templo de la Concordia y otros restos romanos son el delirio para disfrutar de este magnífico lugar.


La Piazza di Spagna, especial y famosa es esta plaza. Lugar de encuentro para muchos italianos y


viajeros. Una larga escalinata ha atraído como un imán a los muchos extranjeros desde hace siglos. En la parte alta la Chiesa della Trinitá dei Monti cuya construcción se inició en 1502.


La Piazza Navona, sumergida en un ambiente barroco, es una de las plazas más populares de Roma.


En sus orígenes fue construida para ser un estadio, con capacidad para unas 33000 personas.

El monumento más famoso de dicha plaza es la Fontana del Quattro Flumi (fuente de los cuatro ríos), ubicada en el centro de la plaza, una de las grandes obras de Bernini.



Bellos edificios barrocos rodean a la plaza Navona, donde en la parte sur se encuentra la Fontana de Nettuno construida en el siglo XIX.

Aquí nos encontramos con Carmen y Jordi, dos catalanes que pernoctaban en el mismo camping que nosotros, y con los que hicimos algo de amistad. De hecho, después de Roma nos fuimos juntos en su coche hacia Florencia. Ya durante todo el día  estuvimos visitando Roma hasta la noche que hicimos una comilona a la italiana en el populoso barrio del Trastevere.




La romántica Fontana de Trevi, quizás la más famosa de Roma, y un plató natural de muchas películas, sobre todo italianas. Inmortalizada por Federico Fellini en el film “La dolce vita” en 1959.


Fue construida en 1735 durante el papado de Clemente XII, y nos muestra una magnífica combinación de elementos barrocos y clásicos.



Según la tradición hay que tirar una primera moneda al agua, de espaldas y por encima del hombro, para volver de nuevo a Roma. Y una segunda moneda para encontrar el amor en Italia.

Justo en frente de la Fontana, podemos saborear unas exquisitas pizzas, donde por pocas liras (las de antes) nos quedaremos bien satisfechos.


Paseando por las callejuelas de Roma, y porque no decirlo, esquivando el caos circulatorio visitamos la curiosa bocca della veritat.  

Ésta parte curiosa de Roma, la representa “La boca de la verdad”. Un disco enorme en forma de máscara, donde la leyenda cuenta, que si se introduce la mano derecha en su boca y se dice alguna mentira la boca se cerrará.

El Castel de Sant Angelo, construido por el emperador Adriano como mausoleo en el siglo II.

Este característico edificio circular fue transformado en un fuerte para los Papas del siglo VI, y durante años se utilizó como fortaleza, prisión y refugio penal.




En su interior una amplia colección de pinturas, armas y tapicerías se pueden exhibir en sus muchas salas de dicha fortificación.

La Piazza del Popolo, se empezó a construir a principios del siglo XVI y fue remolada en estilo neoclásico. En la misma se encuentran las iglesias barrocas de Santa María del Miracoli y Santa Mmaría in Montesanto, ambas aparentemente gemelas fueron decoradas por Bernini.  
Ya por la noche, hay cientos de lugares a los que podemos acudir. Si lo que queremos es ir de copas, el mejor lugar sin dudas, es el barrio del Trastevere, y la mayor parte de actividad se concentra el centro histórico: Campo de Fiori, y las calles que rodean a la Plaza Navona. Como se dice por aquí, Roma, la ciudad eterna


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