martes, 10 de febrero de 2009

Subida al margarita (S.Grazalema-1172 m) Enero/08



Escrito por Joaquin Pascual

El lunes 7 de enero del 08, aprovechando que era fiesta, hicimos la primera salida del año del club "Señal y Camino". Me tocaba ejercer de coordinador de ruta, y la elegida era la subida a Sierra Margarita, que no es muy frecuentada, dado que tiene una aproximación bastante larga.
SUBIDA A SIERRA MARGARITA: Esta pequeña sierra ocupa el noroeste del Parque Natural de la Sierra de Grazalema y su máxima altura es la cumbre del Margarita con 1.172 m. Antes se podía acceder tanto desde



Benamahoma como desde Zahara de la Sierra por la vía pecuaria que une ambas localidades pero, desde que han declarado zona de reserva un coto de caza que ocupa un buen trozo del Parque (desde Banamahoma hasta la Laguna del Perezoso), no hay manera de acceder desde este último pueblo. El dueño ha puesto unas enormes puertas en la pista y lo ha cercado todo con alambre de espino. Esto ha dado lugar a muchas protestas de asociaciones y ecologistas, llegando a hacerse manifestaciones por esa vía pecuaria con la vigilancia de la Guardia Civil, pero ese día la abren y al otro la cierran.Por esta razón estaba previsto acceder desde Zahara de la Sierra, bajando desde el mismo pueblo por la pista que llega hasta el puente de los Palominos, salida "oficial" de la conocida Garganta Verde. Aquí se deja el coche.La ruta estaba prevista para el Grupo de Montaña del club, pero como el recorrido se hace en un 90% por una pista, invité a todos los habituales del Grupo de Senderos para que pudieran hacerla hasta la base de Sierra Margarita, ya que ese día no había programada ninguna ruta de senderismo en el club.


Así que salimos a las siete de la mañana de Dos Hermanas y desayunamos en Montellano. Sobre las nueve y media, con algún retraso debido a un pequeño despiste de uno de los coches, cruzamos el Puente de los Palominos camino del
Puerto de la Breña. Íbamos 21 personas, un grupo bastante numeroso para tratarse de una ruta de montaña. Nos esperaban unos diez kilómetros de casi continua subida hasta el arruinado Cortijo de los Albarranes, y más de 550 m de desnivel. Pronto dejamos a nuestra izquierda la Garganta Verde y empezamos a ver la Garganta Seca. El día había amanecido con nubes bajas que se agarraban a valles y sierras.


Fuimos subiendo sin parar hasta que llegamos al Puerto de la Breña (586 m), superando un desnivel de más de 200 m. Ahora viene una zona donde se baja un poco hata el arroyo del Parralejo. Ya teníamos vistas de la cumbre de Sierra Margarita.Conforme avanzábamos se iba haciendo más espesa la vegetación, abundando los quejigos en una zona donde el suelo estaba bastante embarrado. Después de la bajada, la pista se empina de nuevo de manera bastante acusada, ya tenemos delante la Loma del Peñón de los Toros, con 1.031 m de cota máxima.


Seguimos subiendo sin abandonar nunca la pista, dejando a derecha o izquierda las salidas a cortijos que nos encontramos, y atravesando alguna que otra portilla que dejamos cerrada (hay algunas vacas por el camino). Sobre las doce llegamos a la nava donde están las ruinas del Cortijo de los Albarranes y la Laguna del Perezoso (sólo es una charca artificial que recoge agua de lluvia). Estamos sobre los 900 m y delante, desafiándonos silenciosamente, tenemos la cumbre de Sierra Margarita, que se muestra en toda su plenitud completamente despejada de nubes. Casi todos nos vamos hacia su base, subiendo por una loma cubierta de encinas y algo embarrada. Nos aplicamos a subir con cuidado de nos rebalar, hasta que uno se da la vuelta y exclama: ¡mirad que vistas! Nos damos la vuelta y......¡qué maravilla! Un fantástico mar de nubes cubre todo el valle dejándonos con la boca abierta. No se ve ni Zahara de la Sierra, ni Algodonales, ni el pantano..., sólo asoman las cumbres de las montañas como islas en un lechoso mar. Reconocemos las cimas del Peñón de Lagarín y de las Grajas, y la Sierra de Montecorto.Un poco a nuestra derecha el imponente cerro de la Cornicabra parece un cónico volcán de alguna isla del Pacífico. Sólo por ver este espectáculo ha merecido la pena venir. Algunos compañeros se quedan aquí, ya están satisfechos.


Pronto llegamos a la base rocosa de Sierra Margarita, verdadero inicio de la parte montañera de la ruta. Ahora tendremos que subir por una empinada canal de roca caliza donde no hay sendero, sólo algunas trazas hechas por el ganado. Conforme subimos vamos ganando en panorámicas, ya vemos los Cerros del Pilar y la Cornicabra con el pequeño circo que forman (donde hay un modesto pinsapar), detrás aparece la Sierra del Pinar con sus más características cumbres: el San Cristóbal y el Torreón (Techo de Cádiz). La montaña te pone a prueba y empiezan a formarse pequeños grupos que van subiendo cada uno según su propio ritmo y fuerza. El primer grupo ya está casi arriba de la canal. Una vez arriba viene la sorpresa, una arriscada cresta nos separa del vértice geodésico, todavía tenemos que ganarnos llegar hasta él con alguna que otra trepada y varios arañazos de las numerosas coscojas y aulagas que hay entre las rocas. También es el momento de darse un respiro y mirar por donde hemos subido. En la lejanía nos sorprende la blancura de Sierra Nevada que campea por encima del mar de nubes. Y empieza el ataque final a cumbre en la que habrá que sortear un último paso un poco más delicado que servirá de criba final para más de uno. En la montaña, como en cada aspecto de la vida, cada persona decide donde pone el límite y hasta donde está dispuesto a arriesgar. Eso está bien y hay que tenerlo muy claro, a fin de cuentas hoy venimos a disfrutar. Y el primer grupito llega a la cima, que sólo está a 1.172 m, pero que ha costado más trabajo que otras cimas más altas. A pesar de su modestia es una cumbre que tiene unas vistas preciosas. Poco a poco irán llegando hasta 13 de los 21 que empezamos la ruta. Han sido unos 200 m de desnivel intensos y emocionantes, ahora llega la hora del disfrute visual. Los buitres vuelan por debajo de donde estamos con su elegante planeo, tal vez algo molestos por haberles invadido hoy su, de costumbre, solitaria atalaya. Arriba nos tiramos un buen rato, comiendo y mirando. Si por el Norte y es Este



hemos tenido buenas vistas......las que hay hacia el Sur tampoco tienen nada que envidiarles; el pico Aljibe sobresale a duras penas por encima de las nubes. Y llega la hora de bajar, los días son cortos y aunque aquí arriba se está de maravilla (con sol y sin viento) empieza de nuevo el cresteo con especial atención al paso más delicado de todos. "Culo a tierra" y con cuidado se sortea este obstáculo por el grupito de cabeza. El otro grupito que viene atrás va negociando, también, su bajada, cada uno con mejor o peor "estilo". Lo que se trata es de salir indemne del "paso", a fin de cuentas, la inmensa mayoría de nosotros nunca hemos practicado la escalada.
Y llegamos otra vez al canalón con las piernas ya un poco temblonas por el desacostumbrado sobreesfuerzo.Terminando ya la bajada por la zona rocosa, las nubes que hasta entonces se habían mantenido bajas, empiezan a subir y a enredarse en las cimas. Y ya todos juntos, nos hacemos una foto con la pancarta del club, sobre el telón de fondo de Sierra Margarita completamente oculta por las nubes. ¡Qué suerte hemos tenido! Por el mismo camino de la ida hicimos la vuelta, llegando a los coches sobre las cinco y media, ocho horas después de haber comenzado esta bonita ruta.

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