jueves, 11 de diciembre de 2008

Veneto:Verona y Venecia (Agosto/1986



Recién llegados de la Cinque Terre, nos adentramos en la monumental región del Véneto, y para ello visitaremos Verona, la ciudad de Romeo y Julieta, y Venecia. La ciudad de los mil canales.


Era un día caluroso, muy caluroso, llegamos sudando, asfixiados y rematados por el mucho peso de nuestras mochilas, y que iban cargadas de comida.


Deseando de coger una ducha, iniciamos nuestra marcha hacia el camping “Castel de San Pietro”. Pero antes de llegar recorrimos nuestro particular periplo de autobuses inexistentes y que teóricamente nos llevaban al camping. Tras una hora depreguntas y preguntas, al final tuvimos que coger un taxi.

  Bañada por el río Adigio, Verona es una hermosa ciudad construida con el característico mármol rosa de la zona.

La plaza Bra en Verona, es el epicentro, y lugar de reunión de miles

de veroneses, en donde se reúnen para ir de compras, o simplemente para tomar unos cafés o unas copas. Al igual, muchos viajeros se concentran aquí para iniciar sus visitas.


Romeo y Julieta, la famosa novela de amor del escritor Shakespeare dio vida a esta hermosa ciudad. Aquí, cientos de miles de enamorados aterrizan en este enclave para declarar el amor a su novio/a.


Sin lugar a dudas Verona es la ciudad de Romeo y Julieta. Aunque las familias de los Capuleto y los Montesco que inmortalizó  Shakespeare existieran realmente, aquel romance fue ficticio.

La gloriosa Arena romana del siglo I, es la tercera construcción más grande en su género, y en ella acoge hasta 25000 espectadores que pueden asistir para la representación de óperas italianas.

La Piazza di Signori es junto con la delle Erbe las más populares de Verona. En ella se levanta el Palacio della Regione, decorada exteriormente de forma muy voluminosa y recargada. Aunque en su interior, un patio con una escalera gótica  hace de contraste.


Cerca de la plaza delle Erbe, la variedad de palacios y torres que lo delimitan da a este espacio una belleza especial. Quizás el más impresionante es el palacio Maffei de estilo barroco, y colindante con la Torre del Gardello, el edificio gótico de mayor altura que se eleva en la plaza.


En alto sobre el río Adegio, Castelvecchio. La historia nos cuenta unos de los episodios más macabros de esta ciudad. En 1354, el odiado tirano Cangrando II della scala hizo construir este castillo, como lugar donde ponerse a salvo en caso de rebelión.


Actualmente, esta fortaleza es un museo donde se exponen distintas obras de artistas del Véneto.


Ya por último, el Duomo, la Loggia del Consiglio, y las casas de Romeo y Julieta son visitas obligadas cuando visitamos esta hermosa ciudad.


Abandonamos ya el camping, desde lo alto de este monte (San Pietro). Al final tuvimos que coger otro taxi, ya que a patitas, y tan cargados se haría un poco largo. Así que hacia la estación de autobuses, con dirección al lado Di Garda, en la región del alto Adeggio-trentino. Aunque en este libro describo a continuación la otra ciudad del Véneto. Venecia.


Es la segunda vez que piso esta bella ciudad. Única en el mundo, espectacular. Ya lo hice en otra ocasión, en 1981, cuando viajaba en inter raíl, y que con mi acompañante y viajero italiano Steffano, la pude visitar.


Era de noche cuando llegamos a Meste, ciudad cercana a Venecia, y lugar ideal para pernoctar siempre que vayas de camping como era nuestro caso.


Ya por la mañana, y muy tempranito nos dirigimos hacia Venecia y disfrutar de sus grandes encantos.


Como dijo Lord Byron en 1810 cuando llegó a Venecia: “… su estructura surgió de las ondas como por el toque de la varita de una hada”.


La Piazza San Marcos, es el corazón de Venecia, es elegante, y grandiosa. Aquí millones de viajeros de todo el mundo lo visitan todos los años. En la plaza, mires a donde mires, veras orientales, africanos, americanos, europeos; esto es una concentración multirracial.


Entre cientos de palomas revoloteando, podemos sentarnos en una de las muchas terrazas que hay en la plaza. En muchas de ellas, al tomar una copa o un café, también está asegurada la música en vivo, pero claro, también está


asegurado un precio elevadísimo por tan suculento lujo. Ya cada uno tendrá que decidir.

En uno de sus extremos, la Basílica de San Marcos, una verdadera joya veneciana.


En su suntuosa fachada, cinco portadas decoradas con mosaicos, aunque el único original es el de más a la izquierda.  Los mosaicos dorados revisten los arcos y las bóvedas, mientras el  mármol blanco recubre la parte baja de las mismas.


Sobre la portada principal se encuentran las reproducciones de los famosos caballos de bronce.


Una visita obligada es la subida al Campanile. Una alta torre ubicada en la misma plaza, y de la que podremos disfrutar de unas excelentes vistas sobre toda Venecia.


El palacio Ducal es el más notorio del gótico veneciano, y era la antigua residencia del dux y sede del gobierno durante la república.


Junto a este, se halla la antigua cárcel ducal. Una vez juzgados y condenados, los presos se dirigían a través de un puente, como éste tenía una ventanas, los presos podían vislumbrar por última vez su libertad. De ahí el nombre de Il Ponte di Suspiri.


El Gran Canal es la arteria principal de Venecia y tiene unos 3,5 km de longitud. A ambos lados, hermosos palacios de estilos bizantino, gótico, renacentistas y barroco. Sus colores se mezclan junto con el de las góndolas al pasar.


Cuando llega la noche, sería una buena idea el coger un vaporetto y relajadamente disfrutar de sus hermosas vistas. Los ventanales de los palacios iluminados con pequeñas lucecillas, los reflejos de las luces en el canal, las paredes cubiertas de alfombras rojas, la entrada de algunos lujosos hoteles engalanados con brillantes candelabros.


…Y las luces que como estrellas fugaces, vienen y van por el gran canal, iluminando a las barquichuelas y alguna que otra góndola con enamorados en un cielo estrellado.


Il Ponte di Rialto es quizás el más famoso de todo Venecia. Y es uno de los tres puentes que atraviesan el gran canal. Al igual, es un buen lugar para disfrutar de hermosas vistas sobre el gran canal.
La Ca’d’oro, es un bello palacio gótico construido en 1420 por Marino Contarini. Éste ordenó que se recubriese por completo de pan de oro, de ahí el apelativo de  Ca’d’oro. En su interior se exhiben una colección de cuadros, frescos, y esculturas.



















Son muchos los lugares y rincones por los que nos podemos perder en esta romántica ciudad. Estaría bien desprenderse de nuestro plano, y ya no entrar en museos, ni palacios, ni iglesias; simplemente pasear y perderse, descubriendo a cada paso un sinfín de detalles que nos atraerán. Sus muchos estrechos canales, sus callejuelas angostas, sus pequeños puentecillos. Por aquí no se ven los cientos de turistas agolpados en colas para visitar alguna obra arquitectónica.

Un laberinto de callejas al volver una esquina. El silencio es nuestro fiel acompañante; solo nosotros, y de vez en cuando un curioso vecino indaga para saber de dónde somos, o que nos ha gustado, o simplemente aprender algunas palabras en italiano. Ésta es la otra cara de Venecia, la desconocida, la que no está invadida por miles de turistas, que la gran mayoría no son viajeros, son eso, simplemente turistas.

Los barrios de Dorsoduro, Cannaregio, San Polo y Castelo, respiran autenticidad veneciana. Sus casas pintadas con colores vivos: rojos, azules, verdes, amarillos… Sus chavales correteando y jugando a la pelota, sus señoras ancianas sentadas en la puerta de su casa, y alguna que otra barquichuela con pescados recién traídos, nos hacen ver que esta ciudad además de ser un imán atrayente para el turismo es eso, una ciudad donde muchos venecianos viven dando las espaldas al turismo.

Dos veces la he visitado, y como ciudad más bella no hay, la visitaré otra vez.

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