viernes, 20 de abril de 2018

Cresteria del Caillo, desde Benaocaz (P.N Grazalema) Abril/18





En este miércoles, festivo en Sevilla, mientras muchos regresan de la feria tras una larga noche de baile, de fino..., más de uno seguro que si; otros, los menos nos vamos de ruta, y no una ruta cualquiera, nos vamos a la Crestería del Caillo.
Nos damos cita los cinco madrugadores (no feriantes): Carmina, Valme, Lorenzo, Paco y yo, cinco compañeros que nos lo pasamos genial (junto a otros ausentes en el día de hoy) cada vez que salimos a la montaña. 


Por delante tendremos nueve horas de ruta, unos 12 km de recorrido, 1200 metros de desnivel acumulado, mucha cresta, rocas calizas, laderas verticales, pasos vertiginosos...y todo ello nos darán un MIDE de 4445, en donde no dejaremos ninguna cumbre, ni cerro, ni cerrillo sin subir: el Cintillo, el Hacho, el Navazo Alto, el cerro Ahorcado, el Majano Bajo, el Majano Alto, e incluso "el cerro sin nombre, cota 1267 m", en un rompe piernas de subidas y bajadas, y al final por fin pisaremos "yerba blandita".


Nos situamos en la bella localidad de Benaocaz (800 msnm), una de mis favoritas dentro del territorio del Parque Natural de Grazalema, y nos trasladamos a la parte más alta del mismo, hasta llegar junto a la Ermita del Calvario, en donde dejaremos el coche.


Son las 9:30, y de momento corre bastante viento ("chungo para la cresta"), nos abrigamos bien, y empezamos a andar con dirección a la portezuela que nos dirige hacia el cordal del Caillo. 


Acercándonos a los paredones, observamos a nuestra izquierda "el cuerno" por donde regresaremos una vez que finalicemos la ruta.


A nuestras espaldas contemplamos el pueblo de Benaocaz, que poco a poco lo vamos dejando atrás, allá abajo, 


Mientras tanto, nosotros seguimos avanzando y acercándonos cada vez más al inicio de la crestería. 


Y a través de una pequeña canal en forma de brecha, trepamos un poco y nos situamos en el mismo borde del cordal.


¡Empezamos a crestear!
He de recordar, que este primer tramo, hasta pasar el Cintillo y el Hacho son los tramos más delicados, en donde tendremos que utilizar las manos en más de una ocasión, En algunos pasos se puede evitar el mismo borde de la cuerda, pero en otros tramos hay que hacerlo a través del mismo precipicio. Por lo que es importante prestar mucha atención. 


Empezamos a trepar y avanzar por estas rocas calizas con dirección a nuestro primer objetivo, el Cintillo (1129 m).


Atrás, por un lado el pueblo de Benaocaz, y por otro lado empezamos también a divisar el pueblo de Ubrique, ambos con un intenso color blanco que destaca entre las montañas. Y al fondo la Sierra de la Silla, con su peculiar espolón.



Y seguimos trepando, roca arriba con dirección al Cintillo.


El viento azota fuertemente con pequeñas ráfagas, con lo que es importante evitar al máximo el borde del cortado, siempre que podamos, claro está, y si no es así, al suelo. 


Ahí van una serie de imágenes de nuestro recorrido por la cresta...










De vez en cuando hay que respirar y templar la tensión, relajar los brazos y las piernas... algunas lo hacen con "un fuerte grito" ante esta inmensidad.



Atravesamos ahora una de las zonas más espectaculares, la que separa el Cintillo del Hacho, avanzando por el mismo cortado.



Y ya en el Hacho (1180 msnm) hacemos una pequeña parada para contemplar estas hermosas vistas de la zona: La Sierra del Pinar, Sierra Bermeja, Sierra de los Pinos, Sierra de Líbar, Peñón de Gibraltar...e incluso podemos divisar las siluetas del Yebel Musa en Marruecos.



Siguiendo por la cresta, seguimos ahora una alambrada, la cual poco a poco nos llevará hasta la misma cumbre del Caillo o Navazo Alto (1395 m)


Ya lo vemos de frente, hacia el nos dirigimos...


Algo de comida, unos buenos refrigerios, y tras un buen rato en la cumbre esperando a Valme que tiró por el sendero de abajo, evitando la cresta, nos pusimos en marcha de nuevo, pero a partir de aquí solo seguimos Carmina, Paco y yo.
Lorenzo y Valme bajaron hacia Villaluenga del Rosario.


Nuestro siguiente destino el Puerto del Ahorcado, camino por el que se sube al Navazo Alto viniendo desde Villaluenga del Rosario.


Allá abajo podemos ver el polje del Navazo Alto, que sin llegar al él, y siguiendo un murete (a nuestra derecha) por el Puerto del Ahorcado (1233 msnm) nos dirigiremos hacia el cerro Ahorcado.



Otro buen caos de rocas calizas tendremos que sortear hasta llegar a la cumbre.



A nuestra derecha dejamos los Llanos del Republicano y Villaluenga del Rosario. Por aquí subiría la clásica ruta hasta el Navazo Alto desde el pueblo.


Y por fin alcanzamos el Cerro Ahorcado con 1324 msnm


Inmortalizo a mis compañeros y seguimos avanzando hacia los "Majanos" que serán nuestros siguientes objetivos siguiendo todo este cordal.



Tendremos ahora que descender un buen tramo hasta bajar al polje del Navazo Alto y enfilar las cumbres de los Majanos Bajo y Alto, pero ¿por donde bajamos? 


Entre las rocas, damos con una canal abierta en forma de brecha, por aquí tiraremos...



Curioso árbol, ya seco y muerto adosado a uno de los paredones del cerro Ahorcado.


Y ya en el polje, sin perder altura, y desde el collado subimos hacia el Majano Bajo



Otro caos de rocas en un rompe piernas de subidas y bajadas, 100 metros para abajo, otros tantos para arriba y así de forma sucesiva.


Una vez en el Majano Bajo (1301 msnm), contemplamos las vistas que por detrás estamos dejando...¡Que paisaje más espectacular!



Y nos dirigimos ahora a su cumbre gemela "Majano Alto" (1303 msnm), ambas unidas por un pequeño cordal y cada una con un montículo de piedras.



Y aquí una imagen de este recorrido parcial en torno al Navazo Alto.
...Y al poco, ya estábamos en la cumbre del Majano Alto... 


Y desde el Majano Alto y siguiendo un murete que vemos allá abajo, este nos dirigirá hasta nuestra última cumbre (cota 1267 msnm)  


Y ahora si, una buena perspectiva de los pasos dados por estas cumbres...


Desde el cerro "sin nombre, cota 1267" enfilamos la arista de bajada con dirección hacia el Navazo Hondo, pudiendo ver de frente el cortijo-casa del Caos, que aunque desde aquí arriba parece estar al mismo nivel que el Navazo Hondo, después comprobaremos que queda por encima.


En este tramo, sin track definido empezamos a buscar una posible bajada hacia el Navazo Hondo. Imposible, paredones a la vista...tiramos por aquí, por allí, retrocedemos, avanzamos, nos asomamos, lo intentamos...y por fin encontramos una brecha, aunque no fácil, pero poco a poco pudimos ir bajando.



Según bajamos por esta vertical brecha, el olor se hacía cada vez más intenso, un olor a podrido, putrefacto...a animal muerto. 


Casi en la parte baja de la canal, una cabra de bastantes dimensiones y con un cencerro alrededor de su cuello acaba de morir, posiblemente se ha despeñado por esta misma brecha por la que nosotros ahora estamos bajando.



Y por fin tras siete horas de rocas, piedras, lapiaces y cuchillas cortantes en un paisaje kárstico, tocamos algo plano, el Navazo Hondo ¡que alegría, yerbecitas"


Seguimos avanzando placenteramente por este colchón de hierbas frescas inundadas por las aguas que tanto cayeron estas semanas atrás.


Incluso nos da para refrescarnos un poco junto a las vacas que pastean por la zona.


¡Y de nuevo otra subida!
La que nos llevará hasta el mismo collado del puerto de los Navazos a unos 1100 metros de altura.


¡Uff!, que cansado, paremos un poco en la subida, por lo menos para tomar el aliento.


Y tras algunos resoplidos, por fin en el collado.
Echamos la mirada hacia atrás, y ahí está parte de nuestro recorrido.


Y siguiendo el senderillo poco a poco nos llevará hasta Benaocaz, tras tener que pasar por un par de angarillas y recorrer unos tres kilómetros y una hora aproximadamente.


Según bajamos, al fondo y con una intensa luz directa dada por el brillo del sol, la Bahía de Cádiz destaca como un espejismo en el desierto, cuando la sed aprieta.



Enormes farallones y paredones nos encontramos en nuestra bajada a la izquierda, detrás, todo nuestro recorrido de hoy.


Nuestra última angarilla (tres en total)..


Y allá abajo por fin Benaocaz y la Ermita del Calvario...y nuestros compañeros Valme y Lorenzo esperándonos con los brazos abiertos, y ya harto de cervezas, ahora nos tocará a nosotros.


Son las 18:30, nueve horas de pateo.
¡Bonita y exigente ruta la que hoy nos ha llevado por la Crestería del Caillo!

Ver el vídeo de nuestro recorrido