sábado, 3 de enero de 2009

ruta por los techos levantinos (dic/08)



RUTA POR LOS TECHOS LEVANTINOS


En este mes de diciembre/08, y en los días 20, 21 y 22, Rosa y yo seguimos con el proyecto de subir a los techos más altos de España. De este modo el día 20 (sábado) a las 5,30 de la mañana partimos para Alicante, hacia Benidorm, y desde aquí a Benifato. Han sido 640 km y siete horas de viaje

Sábado 20

Son las 12,15 horas y nos situamos justo a la entrada del pueblo de Benifato, a la derecha hay una carreterilla donde hay un cartel que pone “Font de Portegat” y “PR.CV Puerto de tudoms 15 km”, y una casa llamada “Foya”.


Por esta carretera y tras 4,6 km, sin coger ninguna bifurcación llegamos a un caserón y la fuente partegas.


Ahora ya son las 12,30, y a una altura de 1050 metros, Empezamos la subida al Aitana. Cogeremos la pista que se encuentra en la parte izquierda de donde hemos dejado los coches.

Según vamos avanzando, al poco, la pista se convierte en sendero, en donde cada poco nos encontramos con indicadores “Sender botanic del passet de la rabosa”, y franjas pintadas blancas y amarillas.


Poco a poco el sendero va subiendo, dejando atrás unos grandes bloques de rocas calizas. Las vistas del valle de guadalest cada vez se hacen más impresionantes.


A unos 35-40 minutos llegamos a la fuente de Albert, junto a un depósito de agua. Empiezan a aparecer los primeros bloques de hielo-nieve en el sendero, así que en las pendientes habrá que pisar con cuidado. Tras una pequeña subida, el sendero desemboca en una pista que nos llevará


directamente hasta la “Font forata” (a una hora aproximadamente, desde que empezamos la ruta), en la cumbre ya vemos las antenas, radares y otros tantos de las instalaciones militares allí existente.


La nieve caída esta semana atrás, deja el paisaje con grandes mantos decorados. Desde la Font forata abandonaremos la pista, y hacia la izquierda, un cartel nos indica la subida al aitana.



El sendero ahora corre paralelo a unos grandes paredones de rocas, aunque cubierto de nieve, podemos seguir viendo las marcas blancas y amarillas pintadas en las rocas. Además en esta

zona aparecen varios carteles explicativos de especies arborescentes.


El camino ahora nos adentra hasta la misma pared-roca. Al estar esta zona en la cara norte, el hielo se ha acumulado en mayor cantidad. Así que con mucha precaución, y apoyando bien los bastones empezamos a subir por este pequeño pedregal helado hasta el famoso “passete de la rabosa”.

Este paso es una fisura de la roca, tan estrecha, que según las dimensiones de una persona no


podría pasar, y además si llevamos un mochilón, tampoco.


Al pasar este estrecho de la roca, desembocamos en una gran sima-cortado, donde el sendero


sigue por la parte izquierda, y rodea a otra pequeña sima. Bajando ahora a un pequeño llano, solo

tenemos que coger la senda que sube por la parte derecha, y que sigue marcado con las marcas

blancas y amarillas. En 10 minutos ya estamos en la cima.



Al estar cercado la propia cumbre por unas instalaciones militares, y el vértice geodésico situada dentro del mismo, junto a éste, un montículo de piedras simboliza a esta cima. Un par de horas

en llegar, el día es espléndido, claro, despejado, y las vistas son espectaculares.
Tras una hora de comida y disfrutar de las vistas, empezamos la bajada.


Una vez pasada la parte más delicada de roca e hielo, empezamos a bajar “a saco”, atajando sin sendero, buscando la dirección de la font de partagat, donde teníamos los coches. Así que tras 1 hora y diez minutos sufriendo lo insufrible en la bajada, por enebrales, aulagas, y abriendo camino con los bastones llegamos al coche.


Nos vamos directamente para visitar el pueblo de Guadalest, declarado conjunto histórico-artístico, a unos 10 km.
Es quizás el pueblo más bello de la zona, colgado sobre una roca, a su interior se accede por un túnel que desemboca en la plaza del ayuntamiento y a los restos del castillo. Cayendo la tarde, las vistas desde lo alto de este pueblo son impresionantes: las montañas a lo lejos, debajo el embalse de guadalest, y junto a éste, los pueblos de la zona.


Ya sobre las 7 de la tarde nos fuimos a Benifato (a unos 5 km), donde teníamos el alojamiento.
Un paseo por el pueblo (muy pequeño, unos 100 habitantes) y a cenar al cercano benimantell. ¿donde?, al exquisito mesón Ca Rafael. Unas cervezas frías, un consomé calentito y tapas

variadas de la zona: queso frito, boletos, crujientes de gambas y hojaldres rellenos. ¿Gustáis?


Domingo 21

A las 7,15 horas salimos dirección a Vistabella del Maestrazgo (Castellón), a unos 270 kms y cuatro horas de viaje, para subir al pico Penyagolosa (techo de Castellón).

Una vez pasado el pueblo a dos kilómetros, nos encontramos un desvío hacia el santuario de de Penyagolosa (techo de Castellón), tras ocho kilómetros ya hemos llegado.

Son las 12 horas, y estamos en el aparcamiento del Santuario (1275 m), y dispuesto a subir al Penyagolosa. En el primer tramo podemos optar por el coche (pista arriba, tres kilómetros) hasta el Corralico (explanada donde aparcan los coches), o bien andando desde el principio. Nosotros obviamente optamos por lo segundo.


Partiendo del Santuario, nos dirigimos hacia una cruz (a unos 50 m), y desde aquí bajamos para coger la pista que nos lleva hasta el Penyagolosa. A unos 200 m encontramos el inicio del sendero con un gran cartel explicativo, y con indicadores hacía el Penyagolosa y el barranco de la Pegunta en la parte derecha. La pista sigue por la parte izquierda.



El sendero discurre en su primer tramo junto al cauce de un agradable arroyuelo, y a cada poco carteles explicativos de los árboles de la zona. Durante todo el trayecto atravesamos un frondoso bosque, donde además de pinos crecen acebos, enebros y otros tantos.

El camino perfectamente señalizado pasa por la fuente de Nova (10 minutos) y el de la Pegunta (20 minutos). Tras una hora de camino desembocamos en la explanada del corralico (a 1500 m de altura), desde aquí ya se ve la cumbre, en unos 45 minutos y 300 metros de desnivel habremos llegado.


La senda perfectamente marcada y trillada sube por un pequeño bosquete de pinos, y según se gana altura la panorámica de la zona gana en belleza. Pues ya estamos aquí, en el Penyagolosa (1814 m), techo de Castellón. La cumbre presidida con un gran torreón, y su vértice geodésico sobre él, al lado una caseta. En este mismo entorno un gran precipicio de unos 200 metros de caída vertical hace que esta cumbre sea la más bella de toda la comunidad Valenciana.




Aquí arriba media hora de bocatas, de relax, y para abajo. En 20 minutos ya estábamos en el corralico. Ahora optamos por la bajada de la pista y atajando por el bosque entre las curvas de la misma. En una hora y diez minutos ya estamos en el Santuario.
Son las 4 de la tarde, una hora ideal para visitar el pueblo de Xodos, a unos 25 kilómetros del Santuario.


Xodos, enclavado sobre una roca, e integrado el casco urbano junto con el castillo y las murallas, hace que sea un pueblo pintoresco. Su vista es espectacular cuando se está llegando a él. Asomado en una gran balconada, desde cientos de metros de altura corona un enclave espectacular.

Tras realizar un pequeño callejeo y visitar las casas del terror (famosas en el pueblo por su fachada exterior) nos dirigimos hacia Vistabella del Maestrazgo, ya cayendo los últimos rayos de sol.


Este pueblo es el más alto de la comunidad Valenciana (1246 m), conserva portales medievales y parte de su antigua muralla. Aquí teníamos reservado alojamiento, así que después de asearnos nos fuimos a cenar y visitar el pueblo. A cenar ¿Dónde?, había varios bares pero de comida fría.




Queríamos algo caliente, así que entramos en el bar “pic penyagolosa” y preguntamos:
-(nosotros) Tiene algo caliente para comer
-(camarera) Caliente ¿Cómo qué?
-(nosotros) huevos fritos con patatas y chorizo o longanizas
-(camarera) Un momento voy a por huevos y ahora os lo preparo. ¡Que aproveche!
Callejeamos un poco por este solitario pueblo. En su plaza central, una espectacular iglesia del siglo XVI, que más que iglesia parece catedral por sus grandes dimensiones. Solo nosotros por estas hermosas calles, el silencio es total, y el frío se acentúa en nuestros rostros. Es la hora de dormir.

Lunes 22

A las 7,30 salimos de Vistabella hacia Puebla de San Miguel, ubicado en el rincón de Ademuz, y perteneciente a la provincia de Valencia. 192 km y cuatro horas de camino por unas carreteras plagadas de curvas, pero de una belleza innegable.

Tiramos por Les Useres, Lucena del Cid (excelentes vistas y paisajes) y adentrándonos en la provincia de Teruel por Puebla de Arenoso y Olba. Ya por último en la comarca del Javalambre,
donde extensos bosques de pinos invadían toda la zona, y la nieve hacía su presencia por algunas
zonas altas de la carretera. Nos encontramos con la pista que subía al Javalambre (antiguo techo de Teruel), intentamos cogerla, pero el hielo en la pista hizo que el coche resbalara, además no era nuestro objetivo.

Ya desde el pueblo de Losilla hasta Puebla de San Miguel (18 km), el paisaje es espectacular: grandes cortados, montañas, bosques, y curvas, muchas curvas. 45 minutos en llegar.

Desde el pueblo de San Miguel, dirección a Mas del Olmo, a unos 500 metros, una pista a la derecha donde hay una Ermita es la que tendremos que coger. Seguiremos unos 4 km y nos encontraremos una bifurcación, hacia la izquierda nos lleva a Camarena de la sierra, y nosotros tiraremos hacia la derecha, después de 3 km nos encontramos una pista a mano derecha que nos indica hacia el Calderón (1837 m) y a la izquierda el pico Gavilán (1747 m). Aquí dejaremos el coche. Son las 12,45 (1670 m de altura) y empezamos la ruta hacia el pico Calderón o alto de las Barracas

Recorremos la pista de unos 2 km adentrándonos en un pequeño bosque de pinos, donde la nieve invadía algunas zonas de la pista. Tras media hora llegamos a un gran llano, donde teóricamente hasta aquí llegan los coches (quizás en épocas no de nieves).
Estamos muy cerca del Calderón, a solo 157 m de desnivel y a media hora de recorrido, pero ¿Dónde está?, ¿Hacia donde?. Nos encontramos con un grupo de cuatro montañeros, y estaban igual que nosotros. ¿Dónde está el Calderón?.

Ojeando el mapa que teníamos del libro
“Techos de España”, ya vimos por donde era, incluso divisamos su vértice geodésico medio oculto entre los pinos.

De modo que cuando se llega a este gran llano, la pista sigue un poco adelante, y en la parte izquierda vemos una pequeña loma, donde en su parte más alta abundan los pinos. Incluso en la misma pista, en la parte izquierda, un par de montículos de piedras que nos indican la puerta de subida.

Sin sendero marcado solo tenemos que subir durante media hora escasa y habremos llegado. Con un gran vértice geodésico, y junto a un cartel que nos indica “alto de las Barracas, 1836 m”.
Desde aquí se divisa en frente el pico Javalambre y su impresionante antena. Después de media hora de disfrutar del lugar empezamos a bajar. En poco menos de una hora ya habíamos llegado al coche. Son las 15 horas, así que para Sevilla, nos quedan casi 700 km, llegando sobre las 23,45 horas.

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