viernes, 6 de febrero de 2009

Playa de maro (Malaga) Julio /07



PARAJE NATURAL ACANTILADOS DE MARO

Ruta navegando en kayak


Una bruma venida del mar, oculta parcialmente estos acantilados. El agua cristalina, transparente. En la orilla, el mar acaricia la arena, el agua casi inmóvil, no quiere perturbar este silencio, este lugar. Bajo el mar los peces disfrutan de esta agua, agua limpia, sin contaminar. Sobre los acantilados las gaviotas revolotean sin parar, el eco de su graznido se pierde en la lejanía. La bruma se acerca a mí, y durante varios minutos, el mar desaparece. Yo sentado en esta roca, pienso, medito, y en voz baja digo, “cual maravilloso es este lugar, este sitio, esta playa, este mar. Playa de Maro, espacio protegido, protegido para la invasión de la humanidad”.


Datos de interés:

Paraje natural: Acantilados de maro-Cerro gordo.
Lugar: Desde Maro hasta la Herradura. Málaga-Granada.
Superficie: 395 ha.
Curiosidades: Ruta en Kayak por la costa.
Organiza: Espacios naturales protegidos. Egmasa
Kayak: pequeña embarcación en forma de piragua.


Donde la Sierra de Almijara se sumerge en el mar, la erosión ha modelado una espectacular costa de acantilados, calas y pequeñas playas que se extiende a lo largo de 395 ha de superficie, en los límites de Granada y Málaga, el Paraje Natural Acantilados de Maro-Cerro Gordo, destaca por su belleza.
Son las 10:30 a.m, Germán, que así se llama nuestro monitor, nos da unas breves explicaciones sobre el kayak: historia, materiales, y como navegar.
Rosa y yo, nos instalamos en este kayak biplaza. Empezamos a remar, a navegar.


El mar en calma, se avanza suavemente. Los colores contrastados de alguno kayak son reflejados en el mar; amarillos, rojos, verdes, y el intenso azul del mar.
Bordeando la costa, las siluetas de los acantilados aparecen casi por sorpresa. Ciento de gaviotas salen disparadas desde algunas rocas salpicadas por el mar. Seguimos navegando, y algunos senderos se divisan vagamente en tierra firme. Calas aisladas, desiertas y sin comunicación alguna, son habitadas únicamente por las aves, aves que planean a su ancha, sin nadie que les moleste, perturbe su vuelo, su inmensa libertad.
Después de una hora aproximadamente, llevamos nuestras embarcaciones a una pequeña playa, playa de donde sobresale un pequeño espolón formado por el derrumbe parcial de un antiguo torreón vigía, y algunas rocas salientes.


El agua, aunque fría, agradable en este caluroso día de Julio.
A la vuelta, el sol ya apretaba fuerte, y tras casi otra hora llegamos a playa de Maro.
Desde Maro hasta la Herradura (ya en la provincia de Granada), es una ruta casi obligada para hacerla por carretera. Las vistas desde algunos miradores son paradas que no nos podemos perder. El mar, acantilados de gran belleza, pequeñas calas se suceden durante el recorrido. Y ya al final, La herradura, enclavada en una pequeña bahía, paraíso para los submarinistas, ponen el broche final a este trocito de Andalucía, por suerte protegido de la especulación y de los intereses.

1 comentario:

  1. Hola Antonio.
    Ante todo darte la enhorabuena por el blogs y el contenido que refleja. Me siento tan identificado contigo que no puedo pasar la oportunidad de mandarte un saludo. Gracias a internet y estos medios, me doy cuenta que existen por ahí personas con mis mismas inquietudes. Ojalá nos veamos algún día por esos senderos de Dios.

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