miércoles, 30 de diciembre de 2015

Subida a las Cabras y las Yedras (Málaga) Dic/15


De nuevo nos vamos a la montaña, en esta ocasión nos damos cita 13 compañeros del club, de este modo a las 7:15 quedamos para partir con dirección a Málaga, aunque nos quedaremos antes. Haremos un recorrido circular subiendo al pico de las Cabras y el de las Yedras o cerro lastonares (como también se le conoce). En total recorreremos unos 10 km, un desnivel acumulado de unos 800 metros y unas seis horas de pateo, en algunos tramos por terreno muy inestable, en otros un pequeño cresteo y otro, de bajada de barranco, pero sobre todo con mucho viento en algunos momentos de la ruta.



Pasado Antequera con dirección a Málaga, y a unos 15 km, tendremos que salir por un área de servicio que nos lleva al restaurante-hostal Las Yedras, la pasaremos, y a varios metros, en una gasolinera que nos encontramos a mano derecha, ese será nuestro lugar donde dejaremos los coches. Estamos a unos 750 msnm.


Son las 9:45 y el viento y el frío azota fuertemente. Nos abrigamos bien y empezamos a avanzar hacia una alambrada que nos encontramos a pocos metros, poco a poco la vamos saltando y nos dirigimos hacia unas torretas de alta tensión (esa será nuestra referencia de subida) que nos encontramos hacia nuestra izquierda.




Como siempre en nuestro grupo, las bromas y el buen sentido del humor son nuestros acompañantes según vamos subiendo.


De vez en cuando nos viene de frente alguna que otra racha de viento frío, pero nosotros parece no notarlo, seguimos charlando y riendo, a la vez que vamos planificando otras rutas de montaña.


Tres cuartos de hora después de iniciar la ruta, ya estamos en la cuarta torreta, nuestra referencia para empezar a subir. Hacemos una pequeña paradita para reagruparnos y empezamos ascender un fuerte repecho, por el que cada uno sube por donde puede, ya que son muchos los senderillos de cabras que hay repartidos en la subida.



Detrás de nosotros, allá abajo podemos ver el pico “el Indio” que en solitario destaca esbelta mente, al que por cierto, subiremos en este mes próximo junto con Peña Negra.



Media hora después ya estamos en el collado. De frente podemos observar como las nubes se encaraman en el pico de las Cabras, al que ahora nos dirigimos. 


Bajamos un poco y de nuevo empezamos a subir fuertemente en busca de un paso en forma de “brecha” con un pequeño árbol que desde lejos podemos observar perfectamente.


Hay que ir con mucho cuidado pues el terreno es muy resbaladizo y con una fuerte pendiente. Cada uno a su ritmo, poco a poco todos nos dirigimos hacia ese estrecho paso por el que hay que realizar una pequeña trepada.






Una vez arriba, las nubes se han apoderado de nosotros, y en la otra vertiente podemos contemplar el Torcal de Antequera con el pico El Camorro Alto.



Giramos a nuestra derecha para poco a poco alcanzar el pico de las Cabras, aunque todavía tendremos que luchar con el fortísimo viento que nos pega de frente, y sortear algunas rocas por las que tendremos que trepar.




Dos horas después  de iniciar la ruta alcanzamos nuestro primer objetivo, las Cabras con 1283 metros de altura. Aquí como siempre una foto de grupo para inmortalizar el momento. No podemos estar mucho tiempo ya que el viento literalmente nos arrastra.



Bajamos unos metros en donde estamos cobijados del viento y aquí empezamos a otear el lugar por donde tendremos que tirar para ascender al pico de la Yedra. Así que poco a poco empezamos a bajar hacia el collado de los Lastanares formado por un  verde prado que vemos allá abajo.


Retrocedemos de nuevo casi al vértice y buscamos el senderillo que con hitos marcados  nos llevara hacia el collado. Con tanta piedra estamos deseando de llegar hasta ese pradito, que por lo menos, desde aquí arriba se ve bastante cómodo. 



Por fin, ya hemos llegado, ¡Que agradable senderillo tenemos ahora! Cuando llegamos al collado vemos de frente una curiosa roca en forma de “U”, como es natural y conociéndonos, rápido nos subimos a ella. Cada uno se acopló como pudo para inmortalizar la foto.



Seguimos avanzando dejando la roca a nuestra izquierda y desplazándonos cómodamente por este extenso valle, en donde por cierto las vistas desde aquí arriba son fantásticas. De nuevo atravesamos otra verja.



Poco minutos después llegamos a la fuente de los lastonares, también conocida como las pilas de las sierra de las Cabras a nuestra izquierda y a nuestra derecha la casita del gnomo con una curiosa roca en su parte trasera.


Hacemos una pequeña parada para contemplar las excelentes vistas que tenemos desde aquí del pueblo de  Antequera y de paso charlar un ratillo. 


Esta fuente tiene incorporada en su interior una pequeña bomba, que en antaño funcionaría y que ahora esta totalmente oxidada.


Nos dirigimos ahora hacia la casita del gnomo, una curiosa roca, parcialmente hueca y formando una cueva, cubierta en su exterior por una frondosa capa de Hiedra.


Aprovechamos para tomar unas frutas y unos refrigerios, pero eso sí, muy resguardados porque el viento en este lugar azota muy fuerte.






Nos trasladamos ahora hacia la parte trasera para contemplar la gran roca, en la que por un momento algunos querían subir hasta lo más alto. Demasiado peligroso con el viento que azota. 


Retrocedemos de nuevo hasta la altura de la fuente y empezamos a subir con dirección hasta el pico de la Yedra. Por delante tenemos un buen repecho.


Casi llegando a la cumbre, las vistas de las distintas sierras que las rodean son fantásticas: zona del torcal, El Camorro, Sierra Prieta…Peña Negra..


A las dos de la tarde llegamos al cerro lastonares o Yedra, con una altitud de 1254 msnm. Aprovechamos para comer todos bien juntitos, ya que el viento seguía azotando. 


Tras media hora de comilona empezamos a bajar hacia el collado de los Lastonares. Siguiendo por el valle y dejando las Cabras a nuestra derecha nos dirigimos ahora hacia el barranco del arroyo Yedra, que en pocos minutos llegamos.





Encajonados en el barranco, al poco atravesamos el arroyo seco, y tras saltar otra alambrada ahora bajaremos por el margen derecho.



Empezamos a ver la carretera allá abajo, solo tendremos que cargarnos de paciencia y bajar con mucho cuidado, ya que en algunos tramos la precaución es un factor a tener presente




A nuestro paso y ubicado en un recodo, nos encontramos con una cueva. A pesar de los muchos excrementos de cabras que hay por el suelo, algunos nos atrevimos a entrar. Otros por miedo a las garrapatas no se atrevieron...ya tenían una mala experiencia.




A las 15,45 ya llegamos a nuestros coches, donde por cierto, el viento dejó de azotar y a cambio el sol empezó a apretar.

Unos cafés en el hostal la Yedra y para casa. ¡Otro día bien disfrutado!


martes, 17 de noviembre de 2015

Circular por el Arco del Endrinal (P.N Grazalema) Noviembre/15

 En este soleado día de noviembre, nos damos cita nueve compañeros del grupo de montaña del club Señal y Camino de Dos Hermanas. Tras nuestro acostumbrado desayuno en el bar la piedra de Montellano, tomamos dirección Grazalema, para detenernos en el Puerto del Boyar (1103 msnm), en donde dejaremos los coches.


 La idea es hacer una ruta circular en torno al Arco del Endrinal siguiendo el siguiente itinerario y subidas: pico Ladeado (1439 msnm)-Espolón de Navazuelo (1350 msnm), nombre bautizado por nosotros-pico Navazuelo (1453 msnm)-Corona de los Yedrales (1483 msnm)-Arco del Endrinal (desde arriba)-Crestería sobre el Arco del Endrinal (1420 msnm)- Arco del Endrinal (desde abajo). Para ello dedicaremos algo más de siete horas de recorrido (a un paso tranquilo y disfrutando), unos 11 km de pateo y un desnivel acumulado de unos 1050 m.
 Son las 9:30, así que empezamos nuestra ruta atravesando la cancela que nos dirige hacia el Puerto de la Presillas, al que no llegaremos a la ida, si a la vuelta.
 Aunque empezamos a subir bajo la sombra de las montañas, al poco ya nos tenemos que desprender de nuestras prendas, la subida nos hace sudar.
 Una vez arriba y ya dándonos el sol de frente, dejamos a nuestra derecha “la Garita”, a la que llegaremos en algo más de media hora. Una pequeña oquedad formada por varias rocas y que dan la apariencia de una caseta, aprovechamos para hacernos una foto de grupo.
 Seguimos nuestra marcha y ya de frente vemos el pico a donde nos tenemos que dirigir (pico ladeado), una vez que pasemos una angarilla.
 Lorenzo y Pepe consultan su GPS para ver cuál es el mejor camino por donde subir. Ellos ya estuvieron otra vez, junto con nuestro compañero Manolo Sánchez, ambos están intentando recordar el lugar por donde tiraron.
 Una vez aclarado, giraremos hacia la derecha, subiendo hacia el collado.
 Llegado a éste, pasaremos una alambrada, y solo tendremos que subir el último repecho, al que a más de uno le faltó el aliento.
 Poco antes de la hora y cuarto ya estábamos sobre la cumbre del pico Daleado (1439 msnm), en el que aprovechamos para inmortalizar otro momento.
¡Qué buen día hace hoy y que vistas más espléndidas!, en esta jornada tan clara podemos divisar perfectamente todas las montañas que nos rodean.
 Una vez alcanzado esta cumbre y después de disfrutar de las vista nos dirigimos hacia un pequeño espolón que ya podemos divisar desde aquí, aunque no vemos camino claro por el que llegar.
 Piedras y más piedras. Rocas y más rocas. Cada uno abre camino por donde puede, unos por la cresta, otros por los "hoyus" pero todos avanzando hacia el espolón.


Tras algo más de media hora de pedrusqueo por fin llegamos a este curioso espolón, al que llegaremos por la parte trasera, ya que en la delantera tenemos verticales cortados.
 Aunque desde lejos parece imposible subir, una vez alcanzado el espolón solamente nos queda pasar por un pequeño pasillo con fuertes caídas por la izquierda, y que si alguien tiene vértigo, mejor que no mire hacia abajo.

 Increíble, cuando miramos hacia abajo, ¡que verticalidad!. Mejor que no nos asomemos demasiado al vertiginoso precipicio. Un resbalón, y no lo contamos.
 Como no podía ser de otra forma, a inmortalizar nuestra foto d grupo en el espolón de Navazuelo (1350 msnm).

Ahora nos dirigimos hacia el pico Navazuelo (lo tenemos justo al lado), al que en quince minutos llegaremos, tras una empinada subida.


De nuevo en otra cumbre, en este caso al Navazuelo (1453 msnm). Hacemos una pequeña paradita para respirar después de la fuerte empinada, y ahora en busca del Corona de los Yedrales, que lo tenemos en frente. 
 Tenemos otro fuerte repecho y esquivar una pequeña pared que tenemos justo antes de llegar. cada compañero tira por un sitio distinto. Pepe y yo que vamos delante trepamos el pequeño murete sin dificultad alguna.
 Los compañeros bajando del Navazuelo.
Detrás de nosotros la Sierra del Pinar con su imponente "Torreón", siendo este el pico más alto de la provincia de Cádiz.
Ya estamos todos reunidos en el Corona de los Yedrales (1483 msnm) el más alto de todos los que recorreremos hoy. Son algo más de las doce del mediodía, dos horas y media desde que iniciamos nuestra ruta.
En frente vemos el Simancón, a su cumbre vemos que suben otros tantos senderistas en el día de hoy.
Nosotros ahora bajaremos por la dirección del Simancón.
 El Simancón en frente, y el Reloj detrás, aunque desde esta perspectiva no lo podemos ver.
 Ahora llega la parte más rebuscada, dar con el Arco del Endrinal. En algunos tramos el sendero está marcado con hitos, pero en otros son los GPS los que nos marcan el camino, y por momentos el recordatorio de algunos compañeros que ya estuvieron por aquí en otra ocasión.. En cualquier caso vamos siempre tirando hacia nuestra derecha, buscando la zona abalconada.

Tras unos 45 minutos de marcha por fin dimos con el Arco del Endrinal. ¡Un poco escondido si que está!.
En esta balconada, un arco de piedra, da nombre a esta zona. Un hueco formado por la apertura de la roca y una fuerte caída tras de ella. Para pasar al otro extremo hay que tirar por un estrecho pasillo, que francamente, mejor pasarlo casi tocando la roca con las manos, que saltando por la piedra.
De nuevo la foto de grupo. Que valor tiene Juan de colocarse casi escurriéndose por el agujero.
 A partir de aquí vamos a improvisar la ruta con dirección a la Casa del Dornajo, y como nos gusta las cresta vamos a crestear un poco por la parte alta del Arco del Endrinal.
A veces caminamos por el mismo borde de la cresta, otras adentrándonos hacia el interior, en cualquier caso las vistas son espectaculares, pero eso si, nos tenemos que detener y no resbalar para deleitarnos con el paisaje.
 Sorteando las rocas cortantes en forma de cuchillas, de vez en cuando tenemos que echar las manos e incluso el trasero para poder avanzar.
Una vez superado el cresteo, empezamos a bajar por donde podemos: esquivando rocas salientes, matorrales pinchantes, desniveles innecesarios... pero sin dejar de ver a nuestra derecha la gran bajada que nos llevaría a la casa del Dornajo. 
 Por fin, tras mucho pedrusqueo, ya estamos en el borde de la bajada. Ahora tenemos que buscar por donde, aunque varios recordamos que había una angarilla ¿pero donde estaba?
 Dos chavales que estaban haciendo la misma ruta que nosotros, pero a la inversa, nos preguntaron algún sitio por donde bajar. Ellos se lanzaron por algún paso algo complicado, el caso es que ya no los volvimos a ver.
 Parece sorprendente e increíble que vengamos por esa cresta. La verdad es que en la montaña, depende de la perspectiva de donde estemos, parece más o menos difícil. Muchas veces una vez situado en el lugar, es cuando se ve la verdadera (o no) dificultad.


Bordeando todo este precipicio, por fin dimos con la angarilla, allá vamos, para abajo, pero con mucho cuidado porque el terreno es de piedras sueltas, y es fácil caer.
 Allá abajo ya vemos la Casa del Dornajo, aunque no tendremos que llegar a ella, solo tomarla como referencia de la dirección a tomar.
Ya en la parte baja y metidos en un bello encinal, por fin tocamos algo de sombra en este caluroso día otoñal, ya solo tenemos que desembocar en el sendero oficial de la Casa del Dornajo...
Situados en el cruce, derecha (nuestra dirección) Arco del Endrinal, izquierda casa del Dornajo, y siendo casi las tres de la tarde, aprovechamos para sacar nuestros bocatas y comerlos bajo las sombras de las encinas. 
 Con muchísimo calor y el estómago cargado de bocata, parece que nos cuesta andar, a pesar de que el camino es cómodo y fácil.
 ¡Ufff, allí está el Arco del Endrinal!, ¡que alto está eso! solo 150 metros de desnivel con una fuerte subida, pero a esta hora de la tarde parece que el desnivel es por lo menos de mil...que pereza.
 Por fin escucho a Carmina resoplar. Víctor dice que el no sube, sigue hacia delante. Nosotros poco a poco empezamos a subir, cada uno a su aire. Carmina que la llevo a mi lado, parece cansada (cosa extraña, nunca se cansa), nosotros vamos asfixiados en la subida.
 Que alto está, parece que nunca llegamos. ¡que calor!, ¡uff, ya no puedo más!
A quien se le ocurre a estas horas de la tarde...
 Pepe en el último tramo dice "paso de subir" ahí no hay cerveza...
Así que se queda un poco más abajo esperándonos.
Por fin la  foto de grupo, después de tanto esfuerzo, una parada viene bien, aunque sea para justificar la foto. Menos mal que a partir d aquí se acabaron las subidas...
Todo para abajo.

Retornando de nuevo al sendero oficial, ya solo tenemos que dirigirnos hacia el puerto de las Presillas y desde allí en algo mas de media hora al puerto del Boyar, en donde hemos dejado los coches.
Estupendo día, con una bonita y variada ruta, y como siempre, con unos excelentes compañeros de montaña, con los que nos reímos, aventuramos...y disfrutamos.