martes, 9 de abril de 2019

Sendero Cueva de la Batida (Carmona) Abril/19


Dos fines de semana seguidos llevamos de lluvia,  y sin poder salir a la montaña. Para nosotros, este tiempo es una verdadera eternidad. Así que aprovechamos este domingo, en una tregua de precipitaciones,  para realizar una pequeña escapada,


Quedamos Rosa, Irene, Julio el que escribe, y Zenda, un juguetón Perro de Agua Español, 
y ponemos rumbo hacia la cercana y hermosa ciudad de Carmona, a unos 30 kilómetros escasos de Sevilla. Perteneciendo ésta a la Campiña de Carmona, aunque geográficamente también está enmarcado dentro de la Comarca de los Alcores. 


 Nuestra ruta pondrá rumbo hacia la Cueva de la Batida, en la que recorreremos unos 11 kilómetros, poco más de 250 metros de desnivel, y tres horas y media de recorrido en plan disfrutón y recreándonos con las vistas. Justo cuando empezó de nuevo a llover.
Es una ruta por el término municipal. Empieza en la cuesta de San Mateo y termina en la Puerta de Córdoba, aunque con algunas variantes. Además de la calzada romana y el puente de los cinco ojos, podremos apreciar una cantera Medieval conocida como Cueva de la Batida.


Son las diez de la mañana cuando aparcamos nuestro coche junto a la Alameda, y a escasos metros de la Puerta de Sevilla, a la que nos dirigimos. Declarada como Monumento Histórico-Artístico en 1906, es una de las entradas a Carmona,


Bajamos por la antigua carretera que atravesaba Carmona, y a unos 100 metros cogemos la pista que sale a nuestra izquierda, en el que un cartel nos muestra las indicaciones de esta ruta.




Junto a este cartel, aparecen una curiosas indicaciones de rutas ecuestres: a Écija, el Viso del Alcor, La Campana, fuentes de Andalucía... 




Esta pista nos llevará, tras recorrerla en algunos metros a la ermita de San Mateo, construida en memoria de la reconquista de Carmona por manos del rey Fernando III el Santo.


Y subimos ahora con dirección al Parador de Turismo, desde el que se puede disfrutar de unas excelentes vistas de toda la campiña de Carmona y el río Corbonés. Allá abajo dejamos la ermita de San Mateo, de donde venimos.


Una vez arriba, junto a las puertas del Parador, en una balconada, hacemos una pequeña parada para contemplar todas la vistas. El día es ideal, ni frío ni calor...


Este Parador (Alcázar Real de Carmona), tras la reconquista fue tomado por los cristiano y fue reconstruido por Pedro I de Castilla en el siglo XIII. Fue declarado Monumento de interés Histórico-Artístico en el año 1931.


Y a través de la Puerta de Marchena, junto al Alcázar del Rey Don Pedro, nos adentramos en su casco histórico, uno de los más bellos de Andalucía. Aunque en esta ocasión, no lo recorreremos, solo la parte de la ruta que tenemos prevista.


Aquí, aprovechamos para que unos ciclistas procedentes de Michigan (USA) nos inmortalicen tras hacer nosotros lo mismo con ellos.


Tras pasear por sus callejuelas, y disfrutar de sus fachadas encaladas de blanco, desembocamos en la Puerta de Córdoba, con dirección a la campiña. 


Declarada como Bien de Interés Cultural y Monumento Histórico-Artístico en 1931, fue construida por los romanos en el siglo I d.c. Aunque con escasa capacidad defensiva, no tenía función de fortaleza, sino de símbolo propagandístico del Imperio Romano.


Bajamos por la pista, en la que todavía se conserva parte de la antigua Calzada Romana, y que coincidía con el trazado de la Vía Augusta, que era el principal medio de comunicación y transporte de la Hispania Romana.

Pero antes de seguir por este camino, nos acercamos para contemplar la ermita de la 
Virgen de Gracia.  


Su construcción se inició en el siglo XIV, y cuenta la leyenda que en 1290 se apareció la Virgen de Gracia bajo las puertas de Morón y Marchena, justo donde hoy se encuentra la ermita.
Siendo ésta la patrona de Carmona, en el mes de septiembre se celebra la romería de la Virgen de Gracia, en donde son muchos los devotos que se acercan hasta este lugar y celebran el día en esta pequeña arboleda diseñada para tal fin.


Retrocedemos por la pista de donde venimos, y a los pocos metros seguimos por parte de la calzada romana con dirección a los puentes romanos, uno de ello conocido como el de los Cinco Ojos. 


Allá a lo lejos dejamos Carmona, y destacando a primera vista su Parador de Turismo, inmejorables vistas desde él.



Y metidos ya en la campiña, llegamos al primer puente.

Lo atravesamos y llegamos al puente de los Cinco Ojos, puente romano Augusta que se siguió utilizando en época islámica y cristiana para uso agropecuarios. 


Este puente fue construido en el siglo XVIII, pero  puede tener su origen en la existencia de un puente romano.


Hasta aquí, parte del camino conserva el empedrado de  la calzada romana.


Y allá, en lo alto del cerro, Carmona...poco a poco nos vamos alejando de ella.


Y circulando por la pista que discurre paralela a la autovía de Andalucía, vemos a lo lejos una torre vigía, en el otro lado de la carretera.


Pasaremos por un túnel bajo la autovía, y nos dirigimos hacia la torre.


La torre de Martín Pérez se encuentra en la huerta del mismo nombre, en el que nos encontramos con un manantial y un abrevadero.
Esta torre medieval está enclavada en un asentamiento romano y posiblemente se trate de una mera torre de las muchas que existían en la campiña que fueron entregados a los caballeros como 
donadíos menores. 


Regresamos de nuevo por el túnel y seguimos la pista hasta llegar a las canteras medievales y la Cueva de la Batida.


Cuando me puse escribir esta crónica, y a recabar información de este lugar, dí con una curiosa información, y que indico a continuación:



Esta impresionante cantera medieval, moderna y quizás romana, ha creado un paisaje especial.
Nos vamos desplazando junto a estos paredones de tierra rojiza-anaranjadas-marrones (depende la luz del sol cuando incide en su paredes).


Un curioso y bonito lugar junto a Carmona, y tan cerca de Sevilla que jamás había visitado.


Junto a estas cuevas, y en un idílico y bello entorno, un pequeño cortijo con Carmona al fondo.
Una loma verde, muy verde nos dirige la mirada desde el cortijo hasta el cerro en donde domina esta ciudad romana de Carmona.


Nos seguimos desplazando junto a las paredes de esta cantera...y llegamos a las cuevas, una de ellas, la de mayor dimensión Cueva de la Batida.


Nos adentramos hacia ella. Sus dimensiones son dantescas.
Lástima que su interior esté tan degradado.
Muchos son los que vienen aquí, y no justamente los mas respetuosos con el medio, dejan su interior invadido de basura: cartones, latas...y demás desperdicios.


Parece ser, que según leí posteriormente, en el interior de una de ellas existe un "morabito", lugar de rezo de los musulmanes. También tiene bastante más profundidad de la que nosotros pudimos ver. 


Ya en la antigüedad este paraje fue utilizado como cantera, en el que se extraían las piedras para algunas construcciones de Carmona. 
Esta cueva formada por varias entradas, ha sido utilizada más recientemente como resguardo del ganado, y en los últimos tiempos como zona de motocross.


Salimos de la cueva y entre los paredones accedemos hasta otra oquedad que encontramos un poco más escondida entre los matorrales.


Por un momento, y sin que sea comparable...ni mucho menos, parecemos estar en la ciudad de Petra, allá por tierras de Jordania.


Vamos saliendo del paraje...pero antes nos acercamos a una era, que colocada en una especie de balconada, tenemos una bonita vista del entorno.


Algunas moles de piedra, ya muy erosionada por el tiempo, nos encontramos antes de dirigirnos a una pista que discurre paralelo a la carretera SE-4105, y que nos accede directamente a la ciudad de Carmona, de nuevo. 


Cuando son casi las 13:30, es hora de sacar los chubasqueros. 
La lluvia parece que se ha adelantado.
Zenda (os recuerdo, el perro de agua) juguetea con las aves, que a media altura revolotean, en perfecta armonía de juego con el canino,


En los últimos 500 metros la pista desemboca en la carretera local, con lo que, avanzaremos con mucha precaución y llegamos a Carmona, cuando la lluvia de verdad, empezó a apretar.


¡Buena mañana hemos echado y en buena compañía!
¡Sí, también tu, Zenda!

3 comentarios:

Unknown dijo...

Dificultad altao media me informa por favor

Unknown dijo...

Dificultad media o alta me informa por favor

El viajero dijo...

No tiene dificultad, la puede hacer cualquier persona, incluso niños pequeños.
Saludos